La Comuna 13 de Medellín es como una herida abierta en la ciudad. Desde hace más de una década ha vivido ciclos de violencia, en los que se ha probado todo. Desde la intervención militar en 2002, que convirtió sus callejuelas en un campo de batalla, hasta la más intensa inversión social, que incluye una extensa línea de Metrocable, dos colegios enormes justo donde hoy hay más enfrentamiento entre bandas, una inmensa biblioteca dotada de computadoras y toda clase de actividades culturales, unidades deportivas, parques, subsidios a 30.000 familias pobres, 15.000 jóvenes con ayudas educativas, bandas de música, coros y un largo etcétera, que son parte de lo que está haciendo la Alcaldía. Una Casa de Justicia instalada en todo el corazón de la comuna también apunta al mismo objetivo: frenar la acción de los grupos criminales que dominan los barrios más altos de este sector, que en general actúan en todas las laderas que son frontera de la ciudad. Hoy en la Comuna 13 se produce el 30 por ciento de los homicidios de Medellín, que ya es de por sí la ciudad con mayor tasa de muertes violentas del país.
Basta montarse en uno de los vagones del Metrocable para darse cuenta de que las soluciones no son rápidas ni fáciles. Desde la altura se puede ver el laberinto de callejones, túneles y recovecos, de casas apiñadas construidas ladrillo a ladrillo por la misma gente. "Son barrios refugio de los pobres expulsados de la ciudad, donde todo es autoproducido y con una tendencia al autocontrol
Las disputas entre narcotraficantes y paramilitares significaron un nuevo baño de sangre para estos barrios, que se frenó temporalmente por un nuevo pacto de paz, esta vez con las AUC. Extraditados los jefes, sus subalternos volvieron a las calles a disputarse el control y las jugosas ganancias de la venta de droga, la extorsión y los juegos de azar. Hoy, las bandas criminales mantienen esos tres legados: son expertas en matar, al mejor estilo de la mafia; controlan el territorio como lo hacían las milicias, y tejieron una red de corrupción con sectores de las autoridades y políticos, como les enseñaron los paramilitares
Sin embargo, hoy la Comuna 13 es el símbolo del fracaso de las políticas de seguridad urbana en el país, y el éxito o fracaso de lo que allí se haga es un reto no solo para el alcalde Salazar, sino también para el presidente Juan Manuel Santos, que prometió una política de seguridad urbana exitosa. Ambos tendrán que ponerles imaginación a las soluciones urgentes. Porque, en todo caso, hay dos caminos que parecen descartados: el militar, dado que la Operación Orión terminó como un remedio peor que la enfermedad, y los pactos con estos grupos, una solución que le dio una tregua al conflicto al principio de este año, pero que en el largo plazo no es viable. "Sin justicia es muy difícil que prosperen las iniciativas de convivencia", dice el alcalde. Especialmente porque, en 25 años, tanto la guerra como la paz han servido para fortalecer al crimen organizado en Medellín.
ASESINAN A RAPERO DE 23 AÑOS EN COMUNA 13 MEDELLIN
Un joven rapero de 23 años llamado Daniel Alejandro Sierra Montoya, conocido como "Yhiel" entre sus amigos, fue asesinado ayer.
Según indica un comunicado de la Red de Hip hop La Elite, el crimen ocurrió a las 9:30 p.m. en el barrio Antonio Nariño. Sierra era miembro Ruta Difusa, un grupo de rap independiente de la comuna 13.
Según la Elite, Ruta Difusa "es un grupo que trabaja su música, que ama el Hip Hop, unos enamorados de las rimas y de la vida, panas humildes, sencillos, respetuosos y unos soñadores incansables, hoy ellos deben despedir a su pana, a su parcero, que injusto de verdad".
Tras el crimen La Elite ha convocado a raperos, artistas, estudiantes y organizaciones sociales, entre otros actores, a participar de una gran movilización para rechazar la violencia el próximo martes 29.
La marcha comenzará a las 2:00 p.m. en la estación del Metro de San Javier, en la comuna 13, y terminará en la Avenida Oriental con La Playa, en el centro de la ciudad.
FUERTES BALACERAS DESVELARON EN LA QUIEBRA Y LA DIVISA
Fuertes balaceras desvelaron en La Quiebra y La DivisaLOS TIROTEOS que se presentaron las noches del viernes y sábado atemorizaron aún más a los habitantes de esta zona de la comuna 13. Habitantes aseguran que tuvieron que dormir como en otros tiempos, bajo las camas.
Por culpa de las balas, las noches del viernes y sábado son para olvidar en la comuna 13.
Los habitantes de los sectores La Quiebra y La Divisa, algunos acostumbrados a las balaceras, dicen que el tastaseo de los fusiles y el ruido de las balas de las pistolas y revólveres, los condenaron a otra noche en vela.
"Eso fue mucha bala la que tiraron ayer (sábado). Empezaron desde temprano con unos tiros esporádicos, pero después la cosa se fue agrandando y dieron bala hasta el amanecer", relató uno de los habitantes.
"Tuvimos que dormir como hace tiempo no lo hacíamos, debajo de las camas. Los que durmieron en el piso se tiraron los colchones encima, como si de esta forma pudieran evitar que las balas en caso de entrar a las casas, los traspasaran. La balacera de ayer estuvo fuera de control", aseguró otro afectado.
Llamaron al trabajo
Fue tan tensa la situación que se vivió en La Quiebra y La Divisa, que dicen los residentes que los integrantes de los combos "sacaron su mejor arsenal, porque se escucharon tiroteos pero hechos con armas grandes. Como de fusil. Esto se está saliendo de control". Sumado a esto, la falta de funcionamiento del metrocable por mantenimiento, ha afectado el transporte en la zona "y esos manes se suben a los buses. Es peligroso".
Ese temor se ha visto apuntalado por la aparición en otras zonas de la comuna 13 de graffittis en los que se indica la presencia de "los Urabeños" o autodefensas gaitanistas".
"Dicen que ya hay por ahí hombres que caminan de camuflado y encapuchados. Tienen armas largas", aseveró uno de los líderes.
"Lo más triste", manifestó una de las madres, "es que nuestros niños se están acostumbrando a esto, tanto que al otro día salen a la calle a recoger las vainillas de las balas y a hacer apuestas sobre quién recoge más".
Este diario intentó conocer las versiones de las autoridades civiles y policiales sobre esta situación en la comuna 13 pero no obtuvo respuesta. Se llamó en reiteradas ocasiones al comandante de la Policía Metropolitana, general Yesid Vásquez Prada y a los coroneles Adán León, Juan Pablo Guerrero y al comandante del Centro de Intervención Integrado de la comuna 13, el coronel Salazar, al igual que al secretario de Gobierno, Juan Felipe Palau, sin obtener respuesta.
CAPTURADOS 17 INDIVIDUOS EN EL CASO URBANO DE MEDELLÍN
Tropas del Batallón de Policía Militar No. 4 ‘Ciudad de Medellín’, de la Cuarta Brigada del Ejército, dieron captura a los sujetos por los delitos de extorsión, estafa, homicidio agravado, porte, tráfico, distribución de estupefacientes, extorsión y porte ilegal de armas.
Los individuos, entre los 19 y 25 años de edad, capturados en flagrancia en los barrios Moravia, Picacho, Nuevos Conquistadores, San Antonio, Peñitas y El Salado, fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación, para iniciar el respectivo proceso de judicialización.
Cuatro de los capturados hacían parte de los autodenominados combos ‘El Salado’ y ‘La Travesía’ de la Comuna 13, de la capital antioqueña, y se dedicaban al microtráfico y cobro de vacunas a tenderos y transportadores de servicio público. Estos sujetos estaban en posesión de dos revólveres, once cartuchos para los mismos, 128 gramos de base de coca y dos kilos de marihuana.
En lo que va corrido del año, el Ejército ha logrado la captura de 454 delincuentes, neutralizando el accionar delictivo de estas bandas delincuenciales en el casco urbano de la ciudad de Medellín y en el departamento de Antioquia .